Cálido sueño de invierno
Carteles chillones de propaganda y poesía a cincuenta céntimos. Espectáculo grotesco, luces de neón ahogando la noche invernal, lluviosa y fría. Un viejo clio azul averiado en las afueras de la ciudad. Una gasolinera vacía. Y tú, sobre todo tú. Empapandóte, con los brazos extendidos, cansada de todo, y por fin, libre. Una tranquila sonrisa suavemente perfilada en tus labios helados. Tienes la cabeza ligeramente ladeada, parece que miras el cielo, pero tienes los ojos cerrados. Me acerco con precaución, temiendo sacarte de tu sagrada serenidad. Abres los ojos y te sorprendes. No me esperabas. Sin embargo, no dices nada, no es necesario. Lo leo todo en esa mirada tan trasparente que me ha hecho seguirte hasta aquí. Todas las veces que has sufrido, todas las lágrimas derramadas, las noches de vigilia, esas felices parejas a tu alrededor. Y tú sola, siempre sola. Pero eso se acabó porque estoy contigo. Y no tengo intención de alejarme de ti. Nunca.





Meneame
del.icio.us